+57 335 55 89 +57 319 501 52 02 serviciocliente@mejorandoyrespirando.com
Images

Fractura de huesos

¿Qué es una fractura?

Es la ruptura total o parcial de un hueso por diversas causas; lo más común es que se deba a un accidente, una caída fuerte o una lesión deportiva. La fractura provoca un dolor intenso y dependiendo de la gravedad puede necesitar cirugía para recomponer el hueso.

Las fracturas de huesos en los niños son episodios bastante habituales, aunque normalmente se resuelven en poco tiempo y sin dejar secuelas. La fractura más frecuente en la infancia se produce en los huesos del antebrazo (radio o cúbito) y en el codo, y aproximadamente tres de cada cuatro fracturas de antebrazo en los niños involucran el extremo del radio que corresponde a la muñeca.

Al ser los huesos de los niños diferentes a los de los adultos (son mas elásticos, más porosos), las fracturas también son diferentes, y por tanto el tratamiento suele ser más sencillo debido a la alta capacidad de regeneración y remodelación del esqueleto en crecimiento.

Los niños corren más riesgo de sufrir una fractura al no tener los huesos completamente desarrollados, por lo que también es importante que estos se mantengan en un entorno seguro para evitar caídas que puedan tener consecuencias graves. Sin embargo, los niños tardan mucho menos tiempo en recuperarse de una fractura que un adulto.

De la misma forma, las personas mayores son más propensas a sufrir una fractura por la debilitación de sus huesos con el paso de los años. Otras acciones como fumar o consumir alcohotambién pueden afectar a la densidad de los huesos y facilitar su fractura.

Tipos de fracturas

Existen distintas formas de clasificar las roturas de los huesos. Dependiendo del tipo de daño, se clasifican de la siguiente manera:

  • Fractura completa: El hueso se rompe en dos partes.
  • Fractura en tallo verde: El hueso se rompe pero no se separa en dos partes. Es típica de los niños.
  • Fractura simple: El hueso se quiebra por una parte.
  • Fractura conminuta: El hueso se quiebra en más de una parte o se astilla.
  • Fractura abierta: El hueso sobresale a través de la piel.
  • Fractura cerrada: Hay rotura pero no sobresale el hueso por la piel.

Fracturas más frecuentes en los niños

  • Fractura de antebrazo y codo: son las más frecuentes en la infancia por caídas sobre la mano.
  • Fractura de tobillo y tibia: puede presentarse al torcerse o doblarse el pie hacia arriba. Frecuentemente ocurren como consecuencia de una caída, un golpe, un accidente o la práctica de algún deporte.
  • Fractura de húmero: puede producirse en recién nacidos por un parto dificultoso. También la pueden presentar niños mayores por un golpe muy fuerte.
  • Fractura de clavícula: puede producirse durante el parto, especialmente en niños de gran tamaño o partos difíciles. Se resuelven sin secuelas. También se puede dar en los niños mayores por un golpe fuerte en el hombro.

Síntomas

  • Deformación de la zona.
  • Hinchazón, hematoma o sangrado en la zona afectada.
  • Entumecimiento y hormigueo.
  • Movimiento limitado o incapacitado.
  • Fiebre: en algún caso que aparece hematoma o sobreinfección.

Tratamiento de las fracturas

Es importante que la persona que ha sufrido una fractura realice la menor cantidad de movimiento posible, ya que puede causar más dolor o complicaciones. Se debe esperar a que lleguen profesionales médicos que sepan cómo actuar. En caso de que se trate de una fractura abierta, es necesario intervenir rápidamente para evitar que se infecte.

El médico que intervenga al paciente realizará una radiografía para identificar la posición del hueso fracturado. Es importante conocer la causa de la fractura, pues ayuda al médico a identificar los huesos dañados y cómo tratarlos. Una vez identificada, se recolocará el hueso en su posición original. Si el hueso es muy largo o se ha fracturado en más de dos partes, es posible que el médico realice una cirugía e introduzca un clavo de metal para consolidarlo. Este clavo será quitado una vez el hueso haya sanado.

Si no hay necesidad de insertar un clavo, el hueso se recompondrá de forma natural. Los huesos comenzarán a producir células y vasos sanguíneos que irán cerrando las partes fracturadas del hueso hasta recuperar su forma original. También se pueden utilizar injertos óseos para acelerar la cicatrización que producen estas células.

Cuando los huesos se han desplazado en gran medida más allá de su posición original, se lleva a cabo una osteosíntesis, es decir, una cirugía para recolocar los huesos. Esto se hace mediante placas, tornillos, agujas o cerclajes con alambres.

Las fracturas leves sólo requieren de una férula o yeso durante 3 o 4 semanas hasta que suelden.

Las fracturas más severas pueden requerir que el médico tenga que manipular los huesos para alinearlos debidamente y pueden necesitar inmovilización durante más tiempo.

La cirugía en caso de fractura en los niños está indicada cuando hay desplazamientos, cuando los huesos no pueden alinearse de forma manual, cuando los huesos se han fracturado pasando a través de la piel o cuando han comenzado a soldarse en una posición incorrecta.

Mantener los huesos fuertes puede evitar una fractura. Para ello es imprescindible realizar ejercicio de manera habitual, especialmente aquellos que impliquen saltar o correr. La dieta también es importante; consumir calcio y vitamina D ayuda al desarrollo de los huesos y a su fortalecimiento.

 

Con el fin de dar un apoyo a aquellas personas con dificultades de movilidad o movilidad reducida y problemas respiratorios en Mejorando y Respirando contamos con ayudas técnicas ideales para mejorar la calidad de vida de sus seres queridos: alquiler y venta de sillas de ruedas, muletas, caminadores, bastones, nebulizadores, aspirador de secreciones y mucho mas….

 
Llámenos con mucho gusto lo asesoramos en lo que usted o su familiar necesite….

 

 

 

WhatsApp chat